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Lover’s House

por Elena Abascal
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¿Reformar una casa que todavía no existe? Aunque puede parecer extraño es lo que hizo Isla Architects en Lover’s House. Les encargaron una reforma integral de una vivienda que todavía no estaba construida, solamente existía el esqueleto. Sus propietarios querían transformarlo en una casa que destacase por su diseño y que a su vez estuviese pensada para poder disfrutar de la isla y de su clima.

Isla Architects modificó sustancialmente la disposición de la planta ofreciendo protagonismo a la zona exterior: una piscina con vistas panorámicas de la Tramuntana y un terreno rústico rodeado de viñedos y protegido por un pinar.

El estudio de arquitectura apostó por el color en la fachada como punto diferencial. Eligieron un acogedor tono rojizo que se funde con el entorno, simulando la tierra roja de la zona.

En el interior de la vivienda la paleta se reduce al hormigón tintado del mismo color encarnado, blanco, cobre y madera natural, aportando a la vivienda una luz cálida y natural. Esta limitada paleta de colores y materiales, fabricado por productores Made in Spain, revela la sencilla geometría del edificio y crea una continuidad visual y táctil entre la arquitectura y su entorno. Monocroma y vibrante a la vez, la casa varía durante el día, reaccionando al sol y el territorio, desvelando su movimiento a través de sombras y pequeños cambios en la superficie de sus materiales.

En el interior de Lovers’s House sorprende el recibidor, que se estira hacia ambos lados del patio y que da acceso a las habitaciones. El dormitorio de los invitados ocupa el primer volumen de la vivienda y cuenta con su propio patio. En el ala sur se ubican el resto de las habitaciones: dos dormitorios gemelos abiertos al jardín, con baño compartido y la habitación principal, con un gran patio, rematado por un banco de hormigón coloreado.


La cocina se encuentra al norte. Cuenta con su propio patio abierto a las montañas de Alaró. Es independiente, pero a su vez está conectada con el salón, que se sitúa en la crujía más amplia de la casa, y se abre hacia las vistas panorámicas sobre la montaña y el jardín. La inclinación asimétrica de la cubierta permite que se abra más al Sur que al Norte, protegiendo los grandes ventanales de la incidencia del sol, que a su vez abiertos permiten la ventilación cruzada.

Continuidad visual


La piscina se separa de la casa para darle su propio espacio y se desliza como otro volumen más de la vivienda que emerge del terreno, permitiendo hacer largos entre la Tramuntana y el Puig de Ses.


Para el revestimiento apostaron por la calidad. Eligieron mosaico de vidrio ecológico Hisbalit en color blanco, en concreto la referencia Pas de la colección Unicolor Piscinas. Teselas lisas en el tono de la paz que consiguen un color de agua similar al azul cielo. Darse un chapuzón en la piscina de Lover’s House es como sumergirse en un auténtico oasis, en donde es posible desconectar de los problemas, conectando a su vez con la naturaleza.

Autores: Isla Architects / Juan Palencia, Marta Colón de Carvajal
Equipo: Nelson Fidalgo Magro, Katerina Kulanova
Constructor: Obrema 2000
Aparejador: Jordi Homar
Fotografías: Luis Díaz Díaz / Matías Alexandro | Fantastic Frank Inmobiliaria | Estilista: Oma Project

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